¿Cómo identificar a los pacientes en los sistemas sanitarios?

Uno de los mayores quebraderos de cabeza de los profesionales que diseñan sistemas informáticos sanitarios es cómo identificar de manera única e inequívoca a los pacientes que serán registrados en ellos. Para resolver esto, la primera aproximación que puede venir a la cabeza es utilizar los mismos sistemas que se usan en la vida “off line” para identificarnos. Sin embargo, utilizarlos no constituyen una buena solución (o al menos, no una solución completa) cuando hablamos de sistemas de información sanitaria. Vamos a ver por qué:Si te interesa, sigue leyendo…


Límites de los Sistemas de Información Sanitarios: Personas

Hoy nos vamos a centrar en el tercer y último factor limitante de la tecnología, de los que hablábamos hace unos días.

Incluso en escenarios ideales (e irreales) en los que la infraestructura está perfectamente alineada con el aplicativo y éste cumple con una buena usabilidad y diseño, aparecen otros factores, relacionados con las personas que usamos las aplicaciones.Si te interesa, sigue leyendo…


Límites de los Sistemas de Información Sanitarios: Infraestructura

En la entrada anterior hablábamos de la aparente paradoja entre tecnología y medios analógicos, por la existencia de aspectos que pueden limitar la percepción que se tiene de la tecnología como un recurso útil en sanidad (y en general). Hoy vamos a ver el primero de ellos: la limitación que puede imponer la infraestructura a un sistema de información sanitario.Si te interesa, sigue leyendo…


Sistemas de Información Sanitaria: ¿Nostalgia analógica o satisfacción digital?

La inclusión de la tecnología en el ámbito sanitario es un hecho indiscutible y sus beneficios son numerosos. Pero a pesar de sus indudables ventajas, es muy frecuente escuchar quejas continuas y constantes sobre aspectos diversos aspectos de la tecnología. ¿Quién ganaría en una hipotética batalla entre lo analógico y lo digital?Si te interesa, sigue leyendo…


Técnica Pomodoro, o cómo un tomate puede ayudar a nuestra productividad

Francesco Cirillo decidió que con un reloj de cocina con forma de tomate se podía construir una técnica que ayudara a fomentar la productividad. Bueno, quizás no lo pensó así, pero el caso es que la técnica que Cirillo creó a finales de los 80, toma su nombre de la forma que tenía el reloj del que se sirvió al definir la técnica (tomate es “pomodoro”, en Italiano).Si te interesa, sigue leyendo…