¡Mi primer libro en Amazon!

Hace unos meses, hablaba de que todos tenemos proyectos personales. Pues uno de los míos era publicar un libro para ayudar a los adultos que deciden volver a estudiar. Al final he logrado completar el proyecto y “Cómo ser un Trabadiante eficaz” ya se puede conseguir tanto papel como en formato electrónico.

ComoSerUnTrabadianteEficaz

Y diréis, vaya… aproximándose una entrada de autobombo en tres, dos… Bueno, la verdad es que no.

Lo que quiero contaros es cómo ha sido la experiencia y qué fases hay que atravesar, por si tenéis en mente hacer algo parecido y os ayuda; o simplemente, por si tenéis curiosidad. ¿Cómo ha sido este (largo) proceso y en qué ha consistido?

Manos a las teclas

Como es lógico lo primero era tener el texto. Escribir el manuscrito la verdad es que no supuso mucho problema. Es cierto que utilicé una estrategia diferente a la hora de escribir, ya que solo disponía de ratos perdidos; así que usé un editor de mapas mentales sobre el que diseñé el esqueleto de ideas.

Así tenía de manera gráfica la visión general y, cuando tenía un rato, me ponía a expandir la rama que tocara. Poco a poco fui elaborando el primer borrador. Cuando completé todo el árbol de ideas, le di forma estructurada (capítulos, secciones…), y ¡voilá! ya tenía el texto.

Ingenuamente, siempre había pensado que la dificultad de un libro reside en escribirlo. Pero nada más lejos de la realidad. Una vez que terminas de escribir comienzan las fases en las que, seguramente, más tiempo y paciencia vas a consumir.

Maratón de Re-Lecturas

Correcciones

Es casi imposible que tu texto no contenga errores de cualquier tipo. Así que tienes que hacerte a la idea de que comienza un maratón de lecturas y re-lecturas hasta que lo pulas completamente. Pero corregir un texto extenso del que tú mismo eres el autor es muy difícil. ¿Por qué? Muy sencillo: porque tus ideas, todo lo que has querido decir, siguen flotando en tu mente y, muchas veces, tu cerebro no ve lo que hay en el papel sino que se guía por esas ideas que tan bien conoce. Así, es fácil dejar pasar errores que, sin embargo, una mente fresca y ajena vería en seguida.

Para evitar esto tienes dos vías:

  • La primera es dejar reposar el manuscrito un tiempo para no tenerlo presente mientras lo vuelves a leer. Así, días después de haberlo escrito es muy probable que detectemos más erratas y problemas.
  • La segunda, complementaria de la anterior, es contar con la ayuda de alguien externo. Y si son varios, mejor que mejor. En un mundo ideal sería estupendo contar con un corrector profesional, pero eso es dinero y muchas veces estos proyectos personales no cuentan con una gran financiación. Así que, en mi caso, recluté a parte de mi familia, que son buenos lectores y muy críticos. Unos se centraron en la línea argumental general, otros en sintaxis y ortografía, y por último críticas profundas a algunas partes del texto, lo que supuso algunas reescrituras adicionales.

Maquetación

Una vez que el texto es el definitivo, el siguiente paso fue considerar cómo sería la edición. Cuando decidí que sería en Amazon, invertí varias horas en ver los formatos disponibles y cómo debería ajustar la maquetación al elegido. Márgenes, párrafos, líneas víudas…

No es difícil, pero es una tarea un poco tediosa, bastante alejada de la vena creativa que se le presupone a un escritor. Aun así, hay que hacerlo y esmerarse. Los detalles son importantes. De hecho, al recibir la primera prueba de impresión y mostrársela a algunos compañeros de trabajo, estos me sugirieron algunas correcciones en cuanto a la propia maquetación que fueron esenciales para que su aspecto fuera mucho más profesional y agradable.

La imagen de tu proyecto

Decirle al autor de un texto que una imagen vale más que mil palabras puede ser peliagudo 😉

Pero, sí, amigos, por muy bien escrito que esté tu libro, como la portada sea una chufla estás apañado. Como eso siempre lo he sabido, me decidí a contactar con Izas, una magnífica ilustradora. Fruto de su trabajo en este proyecto es la cubierta completa del libro. Y, por supuesto, la experiencia de trabajar con ella ha sido genial. Os recomiendo que visitéis su web y os inspiréis viendo su trabajo porque merece la pena.

Yo no tengo esas dotes artísticas y mi opción estaba clara. Pero si te animas a hacerlo tú mismo, cuida los detalles porque al final la portada será lo primero que vean de tu libro. Es la imagen de tu proyecto. En las plataformas de edición te indicarán los detalles técnicos que tienen que tener los ficheros de la cubierta. Tenlos muy en cuenta porque de ellos depende la calidad final de tu trabajo.

Para que te hagas una idea, por ejemplo, en la primera versión de este libro, por tener un número insuficiente de páginas para el sistema de impresión de la plataforma, el texto del lomo no se incluyó –lo que era inaceptable-, y tocó revisar de nuevo la maquetación completa. En fin, no perdáis de vista todos estos detalles porque son los que marcan la diferencia.

Plataforma de Publicación

Una vez conformadas todas las partes del libro, y guardado todo en el formato que te pidan, está el tema de subirlo a la plataforma de publicación que hayas elegido (Amazon, en mi caso). Y antes hay que rellenar los formularios y solicitar las pruebas de imprenta. Aquí entra el tema de si vas a solicitar ISBN, de si la distribución va a ser solo por un canal o por varios, si va a estar disponible en librerías tradicionales, los datos fiscales… Si te pasa como a mí, y no estabas familiarizado con todo esto, toca por tanto emplear algunas horas en investigar qué dicen los que saben. Una búsqueda en Google te ofrecerá entradas de autores que ya han pasado por esto y que te servirán de ayuda.

En este proyecto opté por la plataforma de CreateSpace. Me ha parecido muy cómoda y te permite encargar las pruebas de imprenta sin problemas (pagando, por supuesto). En realidad lo que recibes es cómo va a ser el libro tal cual. No dudes en pedirla, porque es imprescindible ver cómo queda todo en la realidad física. Además, no te engaño, hace mucha ilusión recibir tu primer ejemplar en vivo.

Promoción

Otra parte interesante es la del marketing. Sí, cuando piensas en escribir un libro no se te viene a la mente la cantidad de tareas que deberías realizar para promocionarlo. Normalmente, si te publican en una editorial tradicional, parte de su trabajo es precisamente ése. Pero si optas por la autoedición, serás tú quien asuma ese trabajo.

En mi caso, confieso que no tengo mucho tiempo para invertir. Así que he hecho algunas acciones exprés y poco más. En primer lugar abrí un blog de la misma temática que sirve como extensión de los contenidos que pueden interesarle a un Trabadiante. También abrí un perfil en twitter con la misma idea. Estas dos acciones no valen de nada si no se nutren de contenido, eso está claro, y ahí entramos en el tiempo del que dispones para dedicarle a este proyecto… Seguramente sería interesante abrir una página en Facebook pero la verdad es que de momento no lo he hecho.

Además de lo anterior, comprobé que muchos autores crean y comparten el equivalente a los avances de las películas, lo que aquí sería el booktrailer y como me pareció interesante, lancé un pequeño vídeo animado de menos de un minuto en el que se explica de qué va todo esto, que subí a mi cuenta de YouTube. Utilicé una herramienta muy chula para generar los gráficos animados y me lo pasé muy bien, la verdad.

Y por último, cuando ya estaba planificando su edición me dediqué a grabar el desempaquetado (unboxing en inglés) en tres vídeos que subí a YouTube. La sesión de grabación da para una entrada propia porque se complicó más de lo que parece, y mira que es –aparentemente- sencillo, pero también fue divertido.

Como veis, en cuanto a acciones marketinianas, no es mucho ni muy consistente pero da una idea del mucho tiempo que consume cualquier acción de promoción. Habría que hacer mucho, mucho, mucho más…

Éste sería el resumen de todo lo que ha supuesto hasta ahora este proyecto personal. La verdad es que ha sido muy interesante porque aprendes un poco de todo, y eso a mí me gusta mucho. Así que, si tienes un proyecto en mente de este tipo, mi recomendación es que disfrutes del proceso y te lances a ello.

 


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